jueves, 12 de febrero de 2009

postal de las diez de la noche

voy silbando un tango por las vías del tren. hoy a la mañana recordaba por generosidad de alguien las palabras de oliveira al respecto. el tango se convierte en un tablón en un árbol recién arrancado de raíz. la mina está buena pero no quiero mirarla. necesitaría dos altos edificios apenas separados por una calle. espiarla en el balcón. acomodar malvones, ella. yo buscando la armonía de la nota perdida. el acorde que ha volado hasta otra rama. silbar así es la evocación del silencio.

4 comentarios:

Lucía.uy dijo...

..y todo por un tango.....ah!

hugo luna dijo...

después de escribirlo me acordé que era un aniversario de don julio... casualidades o causalidades...

Unknown dijo...

Un tablón, y de un lado Talita y del otro la Maga. Silvando, sabiendo que el silencio es lugar de evocaciones interminables, tangos, amores.

¿Y si ella sale detrás del malvón? Ah, me caigo de culo, y van a temblar los edificios, las vías del tren, el tablón.

Abrazo, amigo. Abrazo amigo.

hugo luna dijo...

gracias M, saludos, h

fría felicidad

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