cómo quedarse en lo mínimo tener
esa inteligencia
ver la lluvia con la ingenua alegría de ver la creciente
sólo bajo su líquido el líquido del nacimiento
me pregunto que humedad dolerá sobre tus huesos
cuantos libros leíste ahora
con los ojos cerrados sellados por el desconcierto
tanta oscuridad envuelta en humo
tanto cigarrillo bajo tus dedos
esto de estar solo reclama algo más que convencimiento
los postigones se han vencido por la luz
pero las ventanas permanecen cerradas
como las puertas y las almas del vecindario
la calle transitada por nuestros hermanos también ha muerto
2 comentarios:
....... a pesar de todo lo que trasluce tu poema, que alegría volver a leerte...
un abrazo
le agradezco señora, q ande bien:)
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