domingo, 10 de mayo de 2009

solamente

quiero detenerme como el picaflor
escucho los bandoneones de las puertas en el silencio
abrir y cerrar las esperanzas
nadie confía en estas palabras o en otras
nuestras manos han perdido
y los gestos han dejado a su piel seca
porqué estoy columpíandome en esta rama lejos de la muerte
hay un néctar en la corola callada
una pluma que me quiere
estar aquí supone un acuerdo
pero yo recuerdo la afonía
los contratos y las vibraciones de los labios cuando regresamos a la casa
ya nadie duerme aquí
los pájaros de la calle pueden cantar libres
fuera de la poetización es decir más a salvo
o más expuestos al verdadero canto

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