Tuve valor
La rajilla siempre más húmeda
Que todos los lagrimales
Codos vacíos como vasos
Doblados de sed
Luces en la niebla
Corazones dormidos en el parqué
En la veta de la madera que es
El alma del bosque
Siempre al volver
La vía del tren
La vía láctea del cielo de herrumbre
La estrella caída en la zanja
El brillo del ripio
Opacado por lo majestuoso del descuido

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