Sé que el vecino hace un esfuerzo / grande / por ser hombre – Francisco Matos Paoli
Es en la intuición del aire
Dónde prende la tierra
Su clavel florecido
Su raíz sin miseria
Estamos pegados por paredes
Más finas que la piel
Más frías que la ausencia
Un edificio de palabras
Junto a otro rascacielos
Y ventanas y puertas tan verbales
Como las acciones que funden en cimientos
El hombre del tercer piso ha escondido
Su bandera por vergüenza
Lo que flamea ahora es su pudor
Un poco tosco como ropa almidonada
La vecina del balcón de los labios
Rojos como malvones
Convoca al hondo silencio
Mientras fuma y hace aros de enorme belleza
Aros efímeros en el humo de cierta memoria
Aros que hacían juego con el vestido blanco
El niño del patio que da a la altura
Del patio que tuve de niño
Me ve llegar a medio día y saluda
No hay medición del tiempo ni pretensión
Poética en la sonrisa del niño
Distraído con todo lo que pasa –que
Es él mismo desfilando por la vida
Como atraviesa un río el paisaje
O un pájaro hace del cielo un enorme canto
El niño me saluda y lo que fue en mí
Una piedra ahora es puro agradecimiento
En el patio de la gratitud juega el niño
En los días que brillan como cuentas de un collar
De sueño

2 comentarios:
Celebro a ese niño del patio, poeta profundo aun sin pretensiones. Abrazo, Luna
muchas gracias Marga... cariños amiga.
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